El punto de partida
Pruebas diagnósticas avanzadas
Tras la localización neurológica y la valoración clínica inicial, en muchos casos es necesario recurrir a pruebas diagnósticas avanzadas para confirmar el diagnóstico, establecer el pronóstico y definir el abordaje terapéutico más adecuado.
Se ofrece asesoramiento en la indicación, priorización e interpretación de estas pruebas, así como coordinación con centros especializados.

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Resonancia magnética (RM)
La resonancia magnética es la técnica de elección en neurología veterinaria para la evaluación del sistema nervioso central.
Permite la identificación de lesiones estructurales, procesos inflamatorios, neoplásicos, degenerativos o compresivos, con alta sensibilidad y especificidad. -
Tomografía computarizada (TC)
Se analizan informes, analíticas o pruebas de imagen ya realizadas para tener una visión global del caso.
Evita repetir procesos innecesarios y ayuda a tomar decisiones más acertadas desde el principio. -
Análisis de líquido cefalorraquídeo (LCR)
El análisis del LCR es una herramienta fundamental en el diagnóstico de patologías inflamatorias, infecciosas y algunas enfermedades degenerativas del sistema nervioso central.
Permite la evaluación citológica, bioquímica y, en casos seleccionados, microbiológica o molecular. -
Otras pruebas complementarias
En función del caso, pueden indicarse pruebas adicionales como analíticas específicas, serologías, estudios genéticos o pruebas electrodiagnósticas.
La selección se realiza de forma dirigida en base a la localización neurológica y los diagnósticos diferenciales.
Coordinación con centros de referencia
Se realiza la derivación y coordinación con centros especializados para la realización de estas pruebas, asegurando una correcta comunicación entre profesionales y continuidad en el manejo del caso.
También se ofrece apoyo en la interpretación de resultados y en la toma de decisiones clínicas posteriores.